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El papel actual de los medios de comunicación: una propuesta actualizada

Cada vez que un medio aparece en el mercado los demás tiemblan pensando que el nuevo medio será el germen de su desaparición. Nada más lejos de la realidad.

A lo largo de la historia se han sucedido multitud de medios de comunicación con amplios periodos de convivencia que lejos de hacerse desaparecer unos a otros, se obligan a evolucionar y a ajustar su rol en la sociedad del momento.

La escritura no supuso la desaparición de la oralidad, al igual que la imprenta no fue el fin de la escritura a mano, ni la radio el fin de la prensa escrita o la televisión el fin del cine; ni el cine el fin del teatro o de la literatura. Lo que sí ha ocurrido es que el mercado se vuelve más competitivo y el consumidor puede elegir obligando a los medios a que sean los que se adapten a sus necesidades vitales y no del revés.

Teniendo en cuenta este punto de vista evolutivo, planteo mi propuesta sobre el actual rol de los medios de comunicación:

Prensa escrita: es el medio donde la compra compulsiva tiene más efecto, estar en el lugar adecuado es la clave para llegar a su consumidor: aeropuertos, salas de espera, cafeterías, zonas de recreo… Por otra parte recuperar su papel formativo de emigrantes, introduciendo a los extranjeros en el idioma y cultura locales es digno de consideración. Lo es porque este es un segmento de población con menos acceso a otros medios, además un periódico es una guía llena de posibilidades para alguien que necesita de una orientación experta en temas locales. Su nuevo rol supone una renuncia al liderazgo en la creación de un estado de opinión determinado. No se trata de medios masivos al contrarios la clave de su supervivencia está en acertar en los nichos adecuados , fidelizando a una audiencia dispone de otras vías para obtener la misma información.

Radio: sigue siendo el medio que mejor acompaña, ya que su utilización exige de una concentración de sentidos muy inferior a otros medios. Su rol consiste en generar los ambientes sonoros adecuados para cada momento del día combinando información de actualidad y ambientación sonora (voz y música). Debe renunciar a su frustrada vocación de medio interactivo esforzándose en añadir valor como filtro de contenidos de calidad.

Televisión: junto a la radio el medio encargado de remarcar en que momento del día estamos: desayuno, comida, cena. Hoy por hoy aún goza de un lugar privilegiado en nuestras casas y sin duda a amoldado muchos de nuestros horarios a sus contenidos. Quizá me equivoque pero creo que es la responsable de que muchos de nosotros durmamos menos horas de las necesarias.

Libros: ligado a la intimidad, ya que su consumo se realiza en solitario y supone un ejercicio intelectual personal. Es un medio para aislarse del resto del mundo mediante un ejercicio intelectual: imaginación, memoria. Es el refugio, el único medio que respeta el ritmo de consumo de su audiencia, el medio que no es interrumpido por la publicidad, el medio elegido para reforzar la personalidad del lector.

Internet: respuestas, simplemente respuestas a todas las preguntas que un ser humano se puede hacer sobre el mundo sobre sí mismo. Respuestas no es sinónimo de verdad, pero realmente ningún hombre ansía más la verdad que la búsqueda de respuestas. De ahí que la perfección en el funcionamiento de este medio implicase su desaparición como medio de comunicación, ya que la expresión de la comunicación en este medio está guiada por la necesidad de la búsqueda de respuestas. Si las respuestas viniesen dadas desde un principio la comunicación desaparecería del medio.

Cine: intimidad compartida. Refuerza las emociones del espectáculo gracias al disfrute en grupo. Su modelo actual le exige un permanente alarde tecnológico para seguir atrayendo a público a las salas. Es un medio obligado a reinventarse, a ofrecer una experiencia más envolvente que la que está al alcance del público en sus hogares. Hoy por hoy el sonido es uno de los mayores atractivos de una sala de cine, lo que me lleva a pensar que no está en la imagen la evolución necesaria de este medio: olor, tacto, sensaciones térmicas…

Carteles, exterior: deben contribuir a enriquecer los espacios que ocupan. Pueden aportar desde un sentido estético a una información útil. El futuro de la cartelería viene de la mano de la impresión digital, ya no es necesario hacer cientos de carteles iguales, se pueden hacer ad-hoc para la superficie pensada. Deben ser carteles que reflejen valores del entorno que les rodea, que acompañen la vida de quien pasa a su lado, sin interrumpirla ni agredirlos con situaciones incómodas (por muy hermosos que sean los cuerpos una ampliación de unos senos no es un fondo cómodo para alguien que tiene que esperar el autobús).

Son sólo algunas ideas, quizás deseos, sobre el presente y futuro inmediato de algo tan importante en nuestras vidas.

Porque la prensa está donde está… tan lejos de la publicidad

Y eso que desde sus orígenes han vivido de ella, es increíble el desconocimiento y la falta de respeto que algunos medios (periodísticos) le tienen a la publicidad.

Para muestra un ejemplo en el Faro de Vigo (periódico cuya muerte está silenciosamente anunciada pero que aún tiene una importante tirada en el sur de Galicia). En este periódico, un señor “periodista” entrevista a otro señor que se gana la vida con esto de la publicidad Toni Segarra (“¿Te gusta conducir?”). A lo largo de la entrevista se realizaron preguntas como estas:

–¿No le afecta eso de manipular conciencias, servir a la ideología capitalista dominante…?

–¿Cómo es la soledad del publicista? ¿Ese momento en que se enfrenta aterrado al lanzamiento de un producto?

–Pero ¿qué es lo que pasa? ¿Suenan las campanas del Apocalipsis? (en respuesta a una afirmación de Segarra que metafóricamente hablaba del estado de los medios)

Preguntas totalmente tendenciosas, llenas de tópicos, e incluso irresponsables con respecto a una audiencia que cree en la opinión que difunde el medio.

Los periodistas siguen pensando que son los abanderados de la imparcialidad, de la información objetiva. Se creen la voz del pueblo sin ataduras políticas ni económicas. Simplemente es falso. Peor aún es lo que está ocurriendo ahora con la crisis de los medios, cuando se lanzan a poner precio a su “libertad profesional” y lo hacen abandonado su código deontológico y no respetando el de la “otra profesión” que tanto critican. ¿Alguien sabe cuanto vale un artículo pagado (y por supuesto no identificado como publicidad) en algún medio?

El periodista chapado a la antigua, agresivo incluso en temas que desconoce, invita a pasar del medio impreso y buscar esa información en blogs o en portales especializados.

Menuda forma de perder una entrevista que pudo ser realmente buena. Tony Segarra es un maestro del gremio,y si leéis la entrevista os daréis cuenta de lo buen comunicador que es.